miércoles, 22 de julio de 2015

¡Brindemos!

Brindemos por esos abrazos que pocas personas saben dar. De esos abrazos que se dan con el cuerpo, con el alma, de esos que hacen que se te cierren los ojos.

Por los abrazos en los que tu cuerpo se imanta al de la otra persona, en los que la piel de la otra persona y la tuya se convierten en una sola. Por esos en los que cuando sientes los brazos rodeándote con fuerza te sientes envuelta, protegida, creando una burbuja que te aísla de resto del mundo, impidiendo que nada ni nadie pueda interferir en ese momento.

Porque esos abrazos te hacen respirar profundo y escuchar al otro respirar tranquilamente, los que te permiten confiar en esa persona, que te regalan una sonrisa, el sabor de la alegría.


La sensación de ser solo uno, de sentir tu alma absorbida por el calor del alma de la otra persona. Sensación de seguridad, de saber que todo está bien, de esos que no duran un instante pero tampoco son eternos, simplemente son de verdad.

miércoles, 15 de julio de 2015

Personas frías con corazones cálidos

No, no soy de esas personas que muestran sus sentimientos a la primera. Porque para mí decir te quiero no son unas simples palabras sino unos sentimientos reales. Y no, tampoco abrazo a la gente sino me apetece, y esto  no significa que sea fría, porque cuando yo abrazo lo hago no solo con las manos, sino con el corazón.  Tampoco voy regalando mis besos a cualquiera, solo a los que realmente creo que se lo merecen y para eso necesito tiempo.

Puedo dar a entender que soy una persona desapegada y sin sentimientos, pero quizá soy todo lo contrario, cuando beso, cuando abrazo, cuando te doy mi mano…es porque siento que quiero hacerlo, que necesito hacerlo.

Debajo de mi  coraza, de esta coraza de chica dura, hay una chica que necesita ser querida, respetada y mimada. Quizá mi fuerte no es expresar mis sentimientos, pero  escucha lo que no pueden decirte mis palabras, interpreta  mis miradas, mis gestos… Todo es demasiado complicado en mí, no es nada que no sepamos, pero las mejores cosas vienen acompañadas de un poco de locura con misterio.

 Porque  lo bueno de las personas frías es que lo poco que demostramos es de verdad.