Ella desde entonces siempre había tenido el control de su vida, de sus sentimientos, parecía que siempre tenía que tener todo supervisado, y lo conseguía. Pero de repente apareció él, la enloquecía, la desconcertaba, y eso la aterrorizaba. No conseguía mantener la compostura, ni dominar sus pensamientos, y quizás esto la ponía en alerta. En sus anteriores relaciones sabía que ella era la que dominaba la situación, pero ahora, la dominada era ella, y eso no lo podía soportar. Sabía que si algo salía mal, le podría hacer mucho daño, se moriría por dentro. ¿Ella estaba dispuesta a correr ese riesgo?
No sé si dispuesta o no, pero ella no ponía frenos, le gustaba pero lo temía. Todo y nada en un sentimiento, ¿pero por qué adelantarse a los acontecimientos y no dejarse llevar por la situación? Quizá porque en el pasado, alguien le había hecho mucho daño, y ese alguien, volvía a estar presente en su vida, ese alguien que era la única persona que conseguía confundirla, y que conseguía que perdiese el guión de su vida en todo momento.

No hay comentarios:
Publicar un comentario