Para comenzar diré que tengo fama de borde, cabezota y orgullosa. Pero para la gente que me conoce realmente sabe que solo es una fachada, que soy dulce, cariñosa y dependiente.
Me gusta que la gente me demuestre que le importo, y también me gusta demostrar cuánto me pueden importar ellos.
Si alguien no me causa buena impresión, me resulta muy difícil cambiar mi opinión. No se porqué pero a veces parece que tengo un sexto sentido para examinar a las personas, pocas veces me confundo.
Me duele mucho cuando un amigo o alguien querido me falla, pero también lo olvido con facilidad.
También me cuesta decir lo que siento, sobre todo cuando es de sentimientos hacia otra persona.
Y por último, odio que me vean llorar. Aunque me vean llorando siempre negaré que lo estoy haciendo, ¿por qué? porque por algún motivo no me gusta mostrar mi debilidad.

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